La fageda (hayedo) d'en Jordà forma parte del parque natural de La Garrotxa, (comarca cuya cabecera el Olot, en Girona), una zona moldeada por volcanes cuyos cráteres hoy se adivinan en cada monte, en cada colina. La fageda se extiende sobre una zona montañosa salpicada de rocas y piedras naturalmente, de origen volcánico.

Estos días el suelo está alfombrado con varias capas de hojas, amarillentas, cobrizas, que cubren el terreno ondulado hasta donde se pierde la vista, confundiéndose con las pocas que quedan en los árboles, de color dorado y rojizo. Los troncos forman un enrejado vertical en tres dimensiones, gris plata en la parte expuesta a los rayos solares y pardo negruzco en la parte orientada al norte. Aparte de los troncos, del mar de hojas muertas emergen piedras y rocas, cubiertas en parte por musgo, un musgo del color verde más intenso que pueda haber visto en toda la vida, un verde increíble, impensable, que primeramente hace pensar que la vista, adaptada al tono cobrizo de las hojas, hace aparentar más verde al verde... pero luego impone la realidad de que realmente el musgo es más verde allí, como la hiedra, que a veces tapiza el suelo (¿cómo demonios no está cubierta por tres capas de hojas como el resto del terreno?) y a veces trepa por los troncos de las hayas, una hiedra de hojas verdes, verdes reverdes como el mismo musgo.

Pese a que en fin de semana el número de visitantes es importante, y que éstos parecen aborrecer el silencio, es posible abandonar el camino señalizado, perderse en la fageda y disfrutar en solitario de la imponente presencia del otoño hecha bosque.